
Puedes pensar como son las cosas, pero cuando llegas a un sitio nuevo. De lo único que te das cuenta es de lo poco que conocías. Y de lo ciego que estabas en el antiguo. Vencer a los miedos de uno mismo simplemente por el echo de hacerlo, ya es un triunfo. Pero si además la experiencia es enriquecedora, sabes que has luchado por algo bueno.
Para cualquiera esto puede parecer una tontería, sobre todo cuando conoce los motivos reales de estas letras. Pero para mi es algo muy serio.
Todo cambia y todo es diferente, y no solo es este viaje y esta transación por los meridianos. Es más. Es acojonante como puede transformarse uno en tres meses, y si no, solo hay que echarle un retrospecter, al blog.
Ahora mismo tengo la sensación de culpabilidad de dejar un pelín de lado a mucha gente. Pero ellos saben, vosotros sabeis, que no puedo dar más de mi. Pero lo que si es cierto es que si me doy cuenta de todo lo que me habeis ayudado, y de quién estaba ahí cuando lo he necesitado. No sois unos solo, no podeis pensar eso, sois muchos, (más de los que yo podía llegar a pensar) pero a todos os tengo que decir algo en común gracias a todos, os quiero mucho.
Ahora, ya se puede estrellar el avión de vuelta.
3 comentarios
pricher -
jana -
Ese avión te va a traer de vuelta, ni te enterarás (como Mister T) y nos volveremos a ver, que ya es hora, a tomar un té irlandés o unas cervezas (si no te pillo en época de rechazo del alcohol).
Yo también te quiero mucho.
Besos.
See you!
Skadhy -
A ver que hago yo sin Pricher!
muuuuuacks!